Las plazas de Pátzcuaro
Pátzcuaro, noble ciudad de la época del Virreinato, goza de varias bellas e importantes plazas, las cuales también mencionaremos de acuerdo a su ubicación, comenzando por:
Plaza de la basílica
En la enorme explanada que constituye la plaza en la cual se ubica la mencionada iglesia, se ha dispuesto un atractivo jardín independiente del propio atrio del templo que por su ubicación en la colina permite disfrutar de una memorable vista de la ciudad y del lago de Pátzcuaro enmarcado por verdes y distantes montañas.
Plaza Vasco de Quiroga
Es una de las plazas coloniales más grandes de América y se encuentra rodeada de portales y hermosas casas coloniales. Como cosa curiosa en las plazas de la época - solo aquí sucede -, no hay ningún templo en sus alrededores, son viviendas particulares y edificios los que cierran su ámbito. Dicha situación se debió a que el “centro” (digámoslo así) en su distribución prehispánica fue utilizado para viviendas y comercio, quedando colina arriba el espacio destinado a sitios rituales y ceremoniales, sobre los cuales - al igual que en todas las ciudades construidas sobre poblaciones prehispánicas - más tarde fueron construidos los templos que actualmente existen. La plaza principal cuenta también con tres fuentes, la central sirve para mostrar una estatua del ilustre personaje del que lleva su nombre.
Plaza de San Francisco
En la contra-esquina del viejo convento franciscano se encuentra esta plaza, que es una de las más hermosas de Pátzcuaro. En el centro se aprecia una fuente de brocal redondo por todo ornato. En uno de los costados, frente al muro del convento de San Francisco, se encuentra el portal conocido como de Salazar, llama la atención por sus arcos de diferentes claros y sus pisos de cantera.
Plaza del Santuario
Se ubica a un costado del mencionado templo. En algún tiempo fue famosa y apreciada por la belleza y esmerado cuidado de sus jardines y su fuente central, sin embargo ahora se encuentra tristemente oculta y ocupada por los puestos del mercado. Pero aún existe y esperamos que algún día recupere su espacio y su belleza.
Plaza de San Agustín
Es la segunda en importancia, después de la plaza Vasco de Quiroga, un poco más pequeña que la misma. Su nombre actual le fue otorgado en honor a la heroína insurgente que fue fusilada en la plaza principal. Una gran estatua de bronce que pretende representarla se levanta en su centro. Para quienes gustan de los antojitos, en varios lugares alrededor de la plaza hay puestos donde se vende una gran variedad de platillos.
También es posible encontrar por las calles de Pátzcuaro un buen número de fuentes y plazuelas que nos remontan a tiempos remotos y llenos de historia. Cada rincón esconde una leyenda.


